Conocí a Shakira por primera vez en junio de 1997, fue en un programa de televisión animado por
Kike Morandé, en ese entonces rostro de
Canal 13, en dicho programa se elegiría a la mujer má

s hermosa de Chile que representaría a nuestro país en el próximo concurso de
Miss Universo. Mi fanatismo por ella eso sí se arrastra de un poco antes, para ser más exactos, de 1996, cuando mi madre me obsequió, en recompensa por haber pasado de curso, un mini componente y un cassette a mi elección, y para que vean ustedes que mi destino para con ella pudo haber sido otro, no sabía si decidirme en ese entonces por el disco debut de la colombiana titulado,
"Pies Descalzos", o la banda sonora de la teleserie de Televisón Nacional,
"Loca Piel", protagonizada por la también debutante Javiera Contador, me decidí por Shakira, y no precisamente porque su pegajoso
"Estoy Aquí" me enloqueciera, sino porque su disco estaba más barato que la banda sonora de la teserie y como pagaba mamá, no me quedó de otra.
Mi disconformidad duró hasta que escuché el disco completo y nació mi osbsesión por ella. Creo que fue lo peor para mis conocidos, amigos y por supuesto para mi madre que m

e hiciera fans de esta Señorita, les hablaba todo el día de Shakira, cantaba Shakira, comía Shakira, soñaba Shakira, para fortuna de ellos
"el mal Shakira" me duró sólo un par de años y aprovecho la ocasión para agradecer y también pedir disculpas por haberlos saturados con Shakira, al extremo que poco y nada les importa que es de Shakira hoy en día, ojalá y ya esté bajo tierra, pero fin, tampoco es tanto el cargo de conciencia porque era pequeño.
Volviendo entonces al primer encuentro con Shakira. Además de ser todavía un niño, soñaba yo con ser estrella de la caja cuadrada, por ello es que me pasaba tardes enteras en programas de televisón que fuesen en vivo y que necesitaran público; así fue como conocí a
Ivette Vergara y su programa
"Hugo", y a tantas otras celebridades

que no nombraré porque me da algo de pudor reconocer estuve un día en sus programas. La tarde en que me enteré que podría tener la oportunidad de conocer a Shakira estaba en la fila para la grabación de un capítulo de "
Sabados Gigantes", la fila era enorme, y nos tuvieron ahí horas y horas, digo "nos" porque se encontraba junto a mí una prima que venía del sur y estaba pasando sus vacaciones de invierno en Santiago, y como el dinero era poco como para llevarla a "
Fantasilandia", por ejemplo, la llevé a conocer la televisión, fue tanto lo que nos tramitaron que en un momento le dije a mi prima que nos fuéramos porque ya e

ra muy tarde, en eso pasa un tipo repartiendo entradas para ese otro programa en que la artista invitada sería Shakira, quedé helado, o sea, era mi oportunidad para poder conocerla, no lo pensé dos veces y recibí la entrada.
¡En mi vida me había latido el corazón como ese día!, la presentación de ella duró sólo unos minutos, ya luego su guadaespaldas la tomó de un brazo y la hizo desaparecer para siempre de mis ojos. Eso creí yo. Una vez fuera del estudio, y ya de regreso a mi casa, ví aparecer del subterráneo del canal la van con vidrios polari

zados que transportaba a Shakira, una chica más fanática y atrevida que yo se agarró de la camioneta y no se soltó de ella hasta que el chofer se detuvo, obviamente yo corrí hasta el lugar de los hechos, ahí Shakira amablemente sacó la mitad de su cuerpo y le dió un autógrafo a la chica, yo no tenía ni papel ni lápiz, sin embargo pude apreciarla mucho mejor y más cerca, en ese entonces no era ni rubia ni la mitad de famosa que es hoy en día, su cabello era negro, casi azabache, y su rostro blanco como un papel, me pareció hermosa, de ahí en adelante ya no fue más obsesión, sino que amor, amor del bueno, no de ese morboso, ese amor un poco gay que todos nosotros le profesamos a nuestras Divas, de ese amor.
He ahí el primer encuentro, el segundo sería en 2001, con su "tour Anfibio", la primera gira que la traería por latinoamérica. Después de aquella primera vez me propuse co

nocerla de nuevo, ésta vez con el propósito de que me autografiara el cuaderno con todo el material que había recolectado de ella, cuaderno que pueden apreciar en la sesión de fotografías que preparé especialmente para la ocasión. Entre la primera y segunda vez que la conocí hubo un par de intentos por concretar mi sueño, pero ambos fallidos.
Ya para 2001 llegaría con dos álbumes de estudio y su recien editado e impecable
"MTV Unplugged", además po

r supuesto, de ser conocida en gran parte de latinoamérica y con una carrera de gran proyección .
El recital tenía fecha para el 30 de marzo en la pista atlética del Estadio Nacional, antes de eso ofrecería una conferencia de prensa, la última antes de convertirse en lo que es hoy, en donde sus únicas presentaciones en público no son más que de la suit del hotel al recinto en donde ofrece sus recitales, de conferencias y encuentros con fans, nada, a excepción de esta vez en que pareciera viene con los humos

no tan subidos, por ello es que bromeaba con mis conocidos la segunda vez que visitó nuestro país y en donde ya había comenzado su expansión al mercado anglo,
"conocí a Shakira cuando era humilde", obviamente claro, todo es parte del juego de la industria y el marketing por hacer de este tipo de shows algo más sabroso, porque de

que la "chiquilla" es simpática y piola, es simpática y piola, ja, lo digo yo que la tuve ahí, a menos de tres metros de mis ojos, en donde tuve la posibilidad de entregarle cuanto regalo tenía guardardo para ella, y ella amablemente me dió las gracias y me sonrío con su voz caprina, dulce, casi de niña, y todo esto por haberme hecho pasar por periodista, por averiguar donde se hospedaba, "Hotel Hyatt" y la hora de la conferencia de prensa, también tuve que conseguirme una grabadora, lo mínimo como para parecer periodista. En vida me había visto tan seguro y con tanta decisión, llegué

a la puerta del hotel, saludé, y pregunté donde era la conferencia de prensa de Shakira, el tipo ni siquiera se molestó en preguntarme de que medio era, sólo se limitó a mirar mi bolso que parecía de cámara fotográfica y me hizo pasar, tan simple como eso, obviamente no se trataba de Madonna y la seguridad no era post atentados torres gemelas, una vez dentro del hotel eso sí, me vino el bajón, como que se me doblablan las piernas, me faltaba el aire, como que andube apunándome también, jajaja.
Ya en la sala de la conferencia de prensa me codie con todas las estrellas

de la farándula chilena, Titi Ahubert, Jennifer Warner, y ese detestable engendro llamado Alejandro Chávez, más conocido como "Chavito", yo también tuve la posibilidad de hacerle una pregunta, de haber tomado el micrófono y mirándola a los ojos decirle cuanto la admiraba, pero no pude, y no porque no estuviese acreditado, sino porque los nervios y la emoción fueron más fuertes que yo, a cambio, una vez terminda la conferencia de prensa me avalanzé sobre el tumu

lto de periodistas y fotografos que esperaban una última pregunta, una última foto y literalmente le grité a Shakira que por favor me firmara el cuaderno, ese libro de su vida que sólo un fanático como yo era capaz de escribir.
Esas fostos en que se le ve sonriente, serena, recibiendo premios por sus muchas copias vendidas de ese espectácular álbum
"Donde están los ladrones", en lo personal su mejor disco, se las tomé yo, obviamente la calidad no es la misma que se obtienen hoy en día con las cámaras digitales, pero es lo que hay, esa es la mejor prueba de que estuve ahí, por supuesto también mi cuaderno autografiado. Como ven, los sueños si se hacen realidad.