No eres tú, soy yo

Desde ya me confieso para con ella un resentido. Ni mis estudios superiores (en universidad privada, por cierto), ni mis dos viajes al extranjero, ni siquiera mi homosexualidad asumida han sido suficientes para romper con los prejuicios que siento hacia ella, por haber estudiado en el Saint George y luego teatro en la Universidad Católica, porque tal ves no quería ser ninguna aparecida, ni que sus colegas la apuntaran con el dedo, después de todo Gloria Münchmeyer hay una sola q

No bastó más nada, sólo una excelente critica por su actuación para que las ofertas le llovieran; luego vendría “Machuca”, y de nuevo los epítetos de “la actriz revelación” o la “gran promesa”. ¿Qué tiene esta chica que están todos encantados con ella?, tanto que Justiniano la llamó la “Amélie chilena”, y The New York Times la describió como un cuadro de Goya, ¿qué hay en ella?, que incluso Alberto Fuguet rogó para que Manuela Martelli no llegara a la televisión y así no se corrompiera, como si la caja cuadrada sí lo hubiese hecho con Tamara Acosta, María Izquierdo, Aline Kuppenheim, entre otras grandes actrices que se mueven entre el teatro, el cine y la televisión.
¿Será su carisma?, ya que estamos en Chile y me asumo como resentido, ¿será su apellido?, ¿o en realidad la jovencita es talentosa?, el propio Andrés Wood, su director en “Machuca” y “La Buena Vida” la define: “el cine es un formato muy complicado y a veces no acepta actores de teatro muy buenos. Manuela es de esas personas que tienen una conexión muy especial con la cámara, ella posee esa característica de los buenos actores, de siempre guardar y cuidar su parte más lúdica. Algo que no se relaciona con la edad ni el aspecto físico (porque Bélgica Castro, a su edad, también la tiene). Más bien se relaciona con la necesidad de querer seguir aprendiendo, experimentando, en constante cuestionamiento” en un testimonio a la revista Ya en octubre de 2008 como parte 25 aniversario de la revista.
Poco y nada sé de actuación, asumo y de nuevo confieso que muchas veces me dejo llevar más por la imagen que por la interpretación, juzguen ustedes entonces si el papel

Y quizás Manuela, seas talentosa como ninguna, pero sigue habiendo en tus interpretaciones algo que no me conmueve, que no toca mi a veces frío corazón, por supuesto que “Machuca” me conmovió, pero en su contexto general, y tal ves la intención de Fuguet, —esa de que ojalá no llegues a la televisión—, cobre sentido, en especial porque a una actriz como tú, que en Argentina tienen como de culto; y en Chile es admirada por un séquito de intelectuales, difícilmente será reconocida por el común de la población, porque, chatarra o no, la televisión es el único medio por el cual la gente de menos recursos tiene la posibilidad de ver una película en donde hayas actuado tú, (eso por supuesto, tres o cuatro años después de su estreno, siempre y cuando la película sea comercialmente rentable como para comprarla y transmitirla por televisión), pero tranquila Manuela, no eres tú, soy yo.
Manuela, juro ante éste, —mi espacio sagrado—, si algún día llego a entrevistarte (para que me hables de tus nuevos proyectos, de tu quizá para entonces, tercer o cuarto paso por Cannes, de cómo has crecido espiritualmente, de tus intenciones por dirigir una película), antepondré por sobre todas las cosas la ética y la objetividad de mi profesión, por supuesto mucho más que mis intereses personales, aunque… por más que me esfuerce, siempre habrá algo dentro de mí que revele mi resentimiento.